Las principales preocupaciones de los empresarios latinos

Las principales preocupaciones de los empresarios latinos

by Patricia Guadalupe, August 2019

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Hay más de cuatro millones de pequeñas empresas que son propiedad de latinos en los Estados Unidos y el número sigue aumentando. Estas contribuyen cientos de millones de dólares cada año y ayudan a impulsar la relativamente saludable economía estadounidense, además de superar el crecimiento de pequeñas empresas de otros grupos demográficos.

Pero con el importante papel que desempeñan en la economía, los latinos dueños de negocios también tienen grandes preocupaciones, como el aumento en el costo de la atención médica y las inminentes tarifas.

Las principales preocupaciones de los empresarios latinos

Seguro de salud y los costos de tener un negocio

Más que cualquier otro asunto, la principal preocupación entre las pequeñas empresas latinas es el aumento de los costos de mantener un negocio. Una encuesta sobre costos de seguro de salud para pequeñas empresas encontró que ocho de cada diez pequeñas empresas se preocupa por los costos de seguro de salud para sus empleados. "Las primas de seguros de las pequeñas empresas han aumentado y siguen aumentando, empeorando, y las pólizas [de seguros] se están volviendo más difíciles [de tener]", dice Ignacio Permuy, que tiene diez empleados.

"Es más difícil para nosotros como pequeña empresa competir con compañías más grandes, cuando estas pueden ofrecer más en cuanto a seguro [de salud] y nosotros no podemos hacer eso. Y se vuelve más difícil contratar personas. Si hubiera alguna forma en que las compañías más pequeñas puedan unirse para formar algún tipo de agrupación más amplia y competitiva, eso sería de gran beneficio".

Y no se trata solo de los costos de seguro de salud, sino del aumento en los costos de todo lo que se necesita para tener un negocio y mantenerlo a flote, dice Raúl Rodríguez, quien junto con sus familiares es propietario de las panaderías La Plaza en el centro de California. "Es el pagar todos los impuestos y seguros, alquileres o hipotecas de los edificios. Es difícil aquí en California hacer eso porque todo cuesta mucho. Cada vez que nos reunimos con nuestro contador, al parecer recibimos una factura de impuestos cada vez mayor que tenemos que pagar. Es realmente difícil seguir adelante y seguir teniendo ganancias".

Encontrar capital para mantener el negocio a flote es otra preocupación, agrega Hernández. "Especialmente en la industria de la tecnología, los bancos convencionales no entienden el modelo de negocio porque pueden no entender la infraestructura, ya que la ven desde una forma convencional y [fiscalmente] conservadora. Lo que termina sucediendo es que no podemos ir a un banco convencional, por lo que acudimos a amistades y familiares, o a lugares con altas tasas de interés aunque nos demos cuenta que es una estafa, pero aceptamos el trato de todos modos porque lo necesitamos. Es extremadamente difícil para los empresarios en el campo de la tecnología obtener financiamiento".

No obstante, Ignacio Permuy dice que, mirando hacia el futuro, se siente optimista. "Definitivamente siento un clima positivo para los negocios, aunque no quiere decir que no se pueda hacer mejoras. Atención médica, aranceles, hay muchas oportunidades para continuar ayudando a los dueños de pequeñas empresas".

Aranceles, aranceles y América Latina

A pesar que el presidente Trump retractó su amenaza de imponer un arancel del diez por ciento antes del 1 de septiembre a bienes importados de China con un valor de $300 mil millones, todavía existe la posibilidad de que lo haga, ya que indicó que el aumento se retrasaría hasta mediados de diciembre. Si de verdad lo hace, ese arancel afectaría a una amplia gama de productos del consumidor, incluyendo aparatos electrónicos, y cuando el presidente Trump habla de aranceles, Xavier Hernández se preocupa.

"Los aranceles deberían tener a todos sin poder dormir porque muchos empresarios usan plataformas de comercio electrónico, y así es cómo importan muchos de sus productos", dice Hernández, propietario de BTEC, una compañía de tecnología en Chicago. "Digamos que el 99 por ciento de mi inventario proviene de fuera del país, así es que incluso si los productos son baratos, con los aranceles, ¿cómo generamos ganancias con eso? ¿Cómo se las arregla uno como propietario de un negocio cuando, particularmente en el mundo de la tecnología, una gran cantidad de hardware, los componentes de una computadora, proviene del extranjero?"

"Si mira alrededor de su hogar, se dará cuenta que muchos de esos artículos son importados, computadoras portátiles, teléfonos celulares, todos los productos electrónicos, por ejemplo", y los aranceles harán que sean más caros y más difícil de costear para una pequeña empresa como la de Hernández.

Y en parte debido a eso, Hernández agrega que actualmente tiene una perspectiva comercial conservadora y reservada. "No sabemos qué va a pasar con Trump al mando y qué va a decir, si habrá conflicto con Corea del Norte o China. Simplemente no gastamos mucho, y nos mantenemos cautelosos".

El empresario de Florida Ignacio Permuy, presidente de Permuy Architecture, considera que los aranceles—por ahora—son un problema relativamente menor, pero está prestando atención. "Estamos viendo una creciente preocupación de los clientes, constructores, con una incertidumbre sobre el futuro. En la construcción, por ejemplo, estamos viendo que algunos clientes y contratistas que usan acero del extranjero están sintiendo presión".

Por ser un negocio con sede en Miami, Permuy Architecture tiene clientes internacionales, y la política estadounidense hacia América Latina es un tema que la empresa sigue de cerca. "Incluso un pequeño cambio en la política latinoamericana tiene un posible impacto económico. Aquí en Miami prestamos mucha atención a eso", dice Antonio Permuy , Director de Comunicaciones de la empresa.

De lo que no hablan los candidatos

Además de los crecientes costos de mantener un negocio, los reglamentos pueden hacer o deshacer una pequeña empresa, y es un tema del que el presidente y los que aspiran a reemplazarlo en 2020 no hablan lo suficiente, dice Antonio Permuy.

"Lo que pase en el desarrollo empresarial tiene un efecto en todo lo demás, y un ambiente de desarrollo lento podría significar una economía más lenta. Los reglamentos afectan a las pequeñas empresas de una manera única. Las empresas más grandes pueden adaptarse porque tienen más ingresos. Nuestra principal preocupación como pequeña empresa es la política económica. Al fin y al cabo, mucha gente vota con el bolsillo".